viernes, 31 de enero de 2025

08. EL LIBRO DE LA VIDA (Registro Celestial)


CUANDO el pueblo reaccionó y comprendió la enormidad de su culpa, el terror se apoderó de todo el campamento. Se Temió que todos los transgresores fuesen exterminados. Compadecido por la angustia del pueblo, Moisés prometió suplicar a Dios una vez más por ellos.

MOISÉS DIJO AL PUEBLO: "Vosotros habéis cometido un gran pecado; mas yo subiré ahora a Jehová; quizá le aplacaré acerca de vuestro pecado." 

FUE, Y EN SU CONFESIÓN ANTE DIOS DIJO: "Ruégote, pues este pueblo ha cometido un gran pecado, porque se hicieron dioses de oro, que perdones ahora su pecado, y si no, ráeme ahora de tu libro que has escrito." La contestación fue: "Al que pecare contra mí, a éste raeré yo de mi libro. Ve pues ahora, lleva a este pueblo donde te he dicho: he aquí mi ángel irá delante de ti; que en el día de mi visitación yo visitaré en ellos su pecado." Éxodo 32:33,34.

EN LA SÚPLICA DE MOISÉS, se dirige nuestra atención a los registros celestiales en los cuales están inscritos los nombres de todos los seres humanos; y sus acciones, sean buenas o malas, se anotan minuciosamente.

EL LIBRO DE LA VIDA contiene los nombres de todos los que entraron alguna vez en el servicio de Dios. SI ALGUNO DE ÉSTOS se aparta de él y mediante una obstinada insistencia en el pecado se endurece finalmente contra las influencias del Espíritu Santo, su nombre será raído del libro de la vida, en el día del juicio y será condenado a la 337 destrucción.

 MOISÉS comprendía cuán terrible sería la suerte del pecador; sin embargo, si el pueblo de Israel iba a ser rechazado por el Señor, él deseaba que su nombre también fuese raído con el de ellos; no podía soportar que los juicios de Dios cayeran sobre aquellos a quienes tan bondadosamente había librado.

La intercesión de Moisés en favor de Israel ilustra la mediación de Cristo en favor de los pecadores. Pero el Señor no permitió que Moisés sobrellevara, como lo hizo Cristo, la culpa del transgresor. "Al que pecare contra mí, a éste raeré yo de mi libro," dijo. Con profunda tristeza el pueblo enterró sus muertos. PP/EGW


sábado, 15 de abril de 2023

07. JESÚS “EL ABOGADO”

Jesús aparecerá como el Abogado de ellos, para interceder en su favor ante Dios. “Si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo”. 1 Juan 2:1.

“Cristo no entró en un santuario hecho por manos humanas, simple copia del verdadero santuario, sino en el cielo mismo, para presentarse ahora ante de Dios en favor nuestro”. “Por eso también puede salvar por completo a los que por medio de él se acercan a Dios, ya que vive siempre para interceder por ellos”. Heb. 9:24; 7:25, NVI.

A medida que los libros de registros se van abriendo en el juicio, las vidas de todos los que hayan creído en Jesús pasan ante Dios para ser examinadas por él. Empezando con los que vivieron primero en la Tierra, nuestro Abogado presenta los casos de cada generación sucesiva y termina con los vivos.

Cada nombre es mencionado, cada caso cuidadosamente investigado. Habrá nombres que serán aceptados, y nombres rechazados. 

Cuando alguien tenga en los libros de registros pecados de los cuales no se arrepintió y no fueron perdonados, su nombre será borrado del libro de la vida y el registro de sus buenas obras será borrado del libro de memoria de Dios.

El Señor declaró a Moisés: “Al que haya pecado contra mí, a éste borraré de mi libro”. Éxodo 32:33, VM.

Y el profeta Ezequiel dice: “Si el justo se apartare de su justicia, y cometiere maldad... ninguna de las justicias que hizo le serán tenidas en cuenta”. Ezequiel 18:24.

A todos los que se hayan arrepentido verdaderamente de su pecado, y por medio de la fe reclamen la sangre de Cristo como su sacrificio expiatorio, se les ha inscrito el perdón frente a sus nombres en los libros del cielo; como llegaron a ser partícipes de la justicia de Cristo y su carácter está en armonía con la ley de Dios, sus pecados serán borrados y ellos mismos serán considerados dignos de la vida eterna.

El Señor declara a través del profeta Isaías: “Yo, yo soy aquel que borro tus transgresiones a causa de mí mismo, y no me acordaré más de tus pecados”. Isaías 43:25, VM.

Jesús dijo: “El que venciere será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro de la vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre y delante de sus ángeles”.

“A cualquiera, pues, que me confiese delante de los hombres, yo también lo confesaré delante de mi Padre que está en los cielos. Y a cualquiera que me niegue delante de los hombres, yo también lo negaré delante de mi Padre que está en los cielos”. Apocalipsis 3:5; Mateo 10:32, 33. CES 115,116 

 

viernes, 14 de abril de 2023

06. ¿QUÉ CASOS SE CONSIDERAN? LIBRO DE LA VIDA Y MEMORIAS

En el ritual típico sólo quienes se habían presentado ante Dios con confesión y arrepentimiento, y cuyos pecados fueron llevados al Santuario a través de la sangre de la ofrenda por el pecado, tenían parte en el servicio del Día de la Expiación. De modo que en el gran Día de la Expiación final y del juicio investigador, los únicos casos considerados son los de quienes profesaron ser el pueblo de Dios. 

El juicio de los impíos es una obra distinta y separada, y se verificará en una fecha posterior. “Ha llegado el tiempo de comenzar el juicio por la casa de Dios. Pues si comienza por nosotros, ¿Qué fin tendrán los que no creen en el Evangelio de Dios?” 1 Pedro 4:17, BJ.

Los libros de registros del cielo, en los cuales están consignados los nombres y los hechos de los hombres, determinarán los fallos del juicio. El profeta Daniel dice: “El Juez se sentó, y los libros fueron abiertos”. El Revelador, al describir la misma escena, agrega: “Otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras”. Apocalipsis 20:12.

EL LIBRO DE LA VIDA contiene los nombres de todos los que alguna vez entraron en el servicio a Dios. Jesús pidió a sus discípulos: “Regocijaos de que vuestros nombres están escritos en los cielos”.

Pablo habla de sus fieles compañeros de trabajo, “cuyos nombres están en el libro de la vida”. Daniel, al vislumbrar un “tiempo de angustia, cual nunca fue”, declara que el pueblo de Dios será librado, es decir, “todos los que se hallen escritos en el libro”. 

Y el Revelador dice que sólo entrarán en la ciudad de Dios aquellos cuyos nombres “están inscritos en el libro de la vida del Cordero” Lucas 10:20; Filip. 4:3; Daniel 12:1; Apoc. 21:27.

Delante de Dios está escrito “un libro de memoria”, en el cual quedan consignadas las buenas obras de “los que temen a Jehová, y de los que piensan en su nombre”. Malaquías 3:16, VM. Sus palabras de fe, sus actos de amor, están registrados en el cielo.

A esto se refiere Nehemías cuando dice: “¡Acuérdate de mí por esto, Dios mío; no borres las obras de piedad que yo hice por la Casa de mi Dios!” Nehemías 13:14.

EN EL LIBRO DE MEMORIA de Dios está inmortalizado todo acto de justicia. 

Está registrada fielmente toda tentación resistida, todo pecado vencido, toda palabra de tierna compasión expresada. Y está consignado todo acto de sacrificio, todo padecimiento y pesar sufridos por causa de Cristo.

El salmista dice: “Tú cuentas los pasos de mi vida errante: pon mis lágrimas en tu redoma; ¿no están en tu libro?” Salmos 56:8, VM.

También hay un registro de los pecados de los hombres. “Pues que Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala”. Eclesiastés 12:14.

Dice el Salvador: “De toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio. Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado”. Mateo 12:36, 37. Los propósitos y motivos secretos aparecen en el registro infalible, pues Dios “sacará a la luz lo que está oculto en la oscuridad y pondrá al descubierto las intenciones de cada corazón”. 1 Corintios 4:5, NVI. “He aquí que esto está escrito delante de mí... vuestras iniquidades y las iniquidades de vuestros padres juntamente, dice Jehová”. Isaías 65:6, 7, VM.

La obra de cada persona pasa bajo la mirada de Dios y es registrada como fiel o infiel.

En los libros del cielo frente a cada nombre está anotado, con terrible exactitud, toda mala palabra, todo acto egoísta, todo deber incumplido y todo pecado secreto junto con todo disimulo astuto. Las admoniciones o reconvenciones divinas despreciadas, los momentos malgastados, las oportunidades no aprovechadas, la influencia ejercida para bien o para mal, con sus abarcantes resultados, todo fue anotado por el ángel registrador. CES 113,114

 

 

Final del formulario

 

jueves, 13 de abril de 2023

05. “LAS BENDICIONES DE DIOS, NO LAS PRUEBAS, ES LO QUE CUENTA”

No necesitamos llevar cuenta de las pruebas, dificultades, pesares y tristezas, porque están consignados en los libros, y no los olvidará el cielo. 

Mientras rememoramos las cosas desagradables, se escapan de la memoria muchas que son agradables, tales como la bondad misericordiosa con que Dios nos rodea a cada momento, y el amor que admira a los ángeles, el que le impulsó a dar a su Hijo para que muriese por nosotros. 

Si al trabajar para Cristo creen haber experimentado mayores pruebas y cuidados que las que afligieron a otros, recuerden que gozarán de una paz desconocida por quienes rehuyeron esas cargas. Hay consuelo y gozo en el servicio de Cristo. 

Demuestren al mundo que la vida de Cristo no es fracaso... CE 204

 

miércoles, 12 de abril de 2023

04. “EL LIBRO DE MEMORIAS DE DIOS 2”

En Malaquías 3:16, se presenta una clase de personas diferentes, una clase que se reunía, no para criticar a Dios, sino para hablar de su gloria y de sus misericordias. Habían sido fieles a su deber. Habían dado lo suyo al Señor. Daban testimonios que hacían cantar y regocijar a los ángeles celestiales. 

No tenían quejas que hacer contra Dios. A los que andan en la luz y son fieles y leales en el cumplimiento de su deber, no se les oye quejarse ni emitir críticas. Pronuncian palabras de valor, esperanza y fe. Son los que se sirven a sí mismos, los que no dan a Dios lo suyo, los que se quejan.

“Entonces los que temen a Jehová hablaron cada uno a su compañero; y Jehová escuchó y oyó, y fue escrito libro de memoria delante de él para los que temen a Jehová, y para los que piensan en su nombre. Y serán para mí especial tesoro, ha dicho Jehová de los ejércitos, en el día que yo tengo de hacer: y perdonarélos como el hombre que perdona a su hijo que le sirve. Entonces os tornaréis, y echaréis de ver la diferencia entre el justo y el malo, entre el que sirve a Dios y el que no le sirve.” Vers. 16-18.

La recompensa de la generosidad expresada con toda el alma consiste en que la mente y el corazón son puestos en comunión más íntima con el Espíritu.

El hombre que sufrió desgracias y se endeudó, no debe tomar la parte del Señor para cancelar sus deudas con sus semejantes. Debe considerar que se lo está probando en este asunto y que al usar para sí la parte del Señor roba al Dador. 

Es deudor a Dios por todo lo que tiene, pero llega a ser doblemente deudor cuando emplea el fondo del Señor para pagar lo que debe a seres humanos. Frente a su nombre se escriben en los libros del cielo las palabras: “Infidelidad a Dios.” 

Tiene que arreglar una cuenta con Dios por haberse apropiado los recursos del Señor para su propia conveniencia. 

Y en su manejo de otros asuntos manifestará la misma falta de principios que reveló al apropiarse indebidamente de los recursos de Dios. 

Ello se verá en todo lo relacionado con sus propios negocios. El hombre que roba a Dios cultiva rasgos de carácter que le impedirán ser admitido en la familia de Dios en el cielo.

Un empleo egoísta de las riquezas demuestra que uno es infiel a Dios e incapacita al administrador de los recursos para el cometido superior del cielo.

Hay por doquiera canales por los cuales podría fluir la benevolencia. Se producen constantemente necesidades, hay misiones que se ven estorbadas por falta de recursos. 

Deberán ser abandonadas a menos que los hijos de Dios se despierten y comprendan el verdadero estado de cosas. 

No esperéis hasta el momento de la muerte para hacer vuestro testamento, porque debéis disponer de vuestros recursos mientras vivís. (3JT 41,42).

 

03. “EL LIBRO DE MEMORIAS DE DIOS 1”

 

De la misma manera como es registrada cada transgresión, todo asunto secreto será traído a juicio. Pueden haber estado ocultos a los mortales, pueden haber estado encubiertos de los buenos, de los puros, de los santos, de los amigos y los enemigos; no obstante, Dios los ve. 


Todos los pecados serán revelados en el día del juicio y, a menos que hayan sido objeto de arrepentimiento previo, serán castigados de acuerdo con su magnitud, porque en el libro de memorias de Dios se lleva un registro de todos los hechos humanos.


Todas las acciones de la vida, buenas o malas, se hallan registradas. Es tan terrible el hecho que los pecados acumulados sean registrados y, finalmente, expuestos, como que los profesos hijos e hijas de Dios se aventuren a pecar contra sus propias conciencias, y por sus pecados involucren a otros en la misma ruina, a pesar de la luz y el conocimiento.

Esto es un misterio. ¿Será que alguna vez han gustado de las virtudes del reino por venir? ¿Habrán gozado alguna vez de la dulce comunión con Dios? 

Por consiguiente, ¿Cómo pueden volverse a esas prácticas sensuales, condenadas y degradantes? EGW

 

domingo, 21 de agosto de 2022

02. ¿INSCRITOS EN EL LIBRO DE LA VIDA DEL CORDERO?

No entrará en ella ninguna cosa inmunda, o que hace abominación y mentira, sino solamente los que están inscritos en el libro de la vida del Cordero. Apoc. 21:27.

"Revelemos a Cristo ante el mundo"

ESTA MAÑANA mi esperanza está en Cristo, mi Salvador. 

ORO PIDIENDO su Santo Espíritu todos los días, para que pueda glorificarlo con el corazón, la mente y las fuerzas en esta vida. 

HEMOS de realizar la obra de Dios, no según nuestros propios planes, sino según el ejemplo que nos ha dado Jesús.

VINO a nuestro mundo para realizar la tarea que su Padre le había asignado, de modo que pudiéramos instruirnos en la ciencia superior de un servicio genuino para el Maestro. SI PRACTICAMOS las enseñanzas que nos dejó en su Palabra, estos principios se hacen carne en nuestra vida. 

ESTO es lo que significa comer la carne de Cristo y beber su sangre.

DIARIAMENTE hemos de prepararnos para la vida gloriosa, y cuando nos unamos con la familia de lo alto, no se nos darán lecciones nuevas, sino la continuación de las que Cristo dio a sus discípulos cuando estuvo aquí. . .

NUNCA hemos de olvidar que somos espectáculo al mundo, a los ángeles y a los hombres.

HEMOS de trabajar con un sentido constante de nuestra obligación hacia Aquel que entregó su vida por nosotros. . . Así glorificaremos a nuestro Padre celestial; y cuando llegue el momento de deponer nuestra armadura, podremos decir con sinceridad que hemos concluido la obra que se nos había encomendado. . .

CADA TALENTO y toda energía que poseemos han de ser considerados encargos sagrados, para revelar el poder de la gracia salvadora. 

HAGAMOS día tras día una obra buena para Dios

ASÍ NOS PREPARAREMOS para las mansiones que Cristo fue a preparar para los que le aman. . . Estas mansiones son para quienes acepten la invitación: "Venid a mí. . . y yo os haré descansar" (Mat. 11:28).  

POSIBLEMENTE éste sea el más alto conocimiento que podamos obtener, pero los que rechazan a Cristo nunca lo entenderán.

LA PALABRA DE DIOS, Estudiada y Obedecida, capacita a los hombres y las mujeres para su admisión al cielo.

LOS QUE ESTÁN LUCHANDO para ser verdaderos cristianos poseen la constante protección de los ángeles, puesto que son obreros juntamente con Dios, y trabajan para glorificarlo en el mundo.

PERMANENTEMENTE debemos manifestar los atributos de Dios que Cristo reveló cuando estuvo en el mundo. . . Cada día hemos de asemejarnos más a Jesús, y aprender de la mansedumbre y humildad de Aquel que, aunque era el unigénito Hijo de Dios, descendió a este mundo como nuestro Redentor y ofreció su vida para pagar la pena del pecado.

AUNQUE ocultó su divinidad bajo el manto de la humanidad, era el poderoso Abogado, el Príncipe de Paz. SU VIDA estaba llena de compasión y amor, bondad, amabilidad y benevolencia. REVELÓ la ciencia de la vida eterna; la ciencia que debemos incluir en todos nuestros esfuerzos. ATO 244/EGW/MHP

AUDIO. https://www.youtube.com/watch?v=o66MN_JR-HA&list=PLVsLdOIe7sVs-6JAFLmSQ0nxijVcKBaSA&index=20&pp=sAQB

(Manuscrito 83, del 20 de agosto de 1904, "Revelemos a Cristo ante el mundo"). 245